
El edificio Old England (MIM) contemplado desde la perspectiva del Mont des Arts, en el corazón cultural de Bruselas.
Hay lugares que no solo albergan historia, sino que parecen cantar, o por lo menos hablar, cuando los miras. Si paseas por el Mont des Arts, en pleno corazón de Bruselas, resulta imposible que la vista no se detenga ante un gran coloso de hierro negro y amplios ventanales de cristal que parece sacado de un relato o novela de la Revolución Industrial.
Es el edificio Old England, la sede del Museo de Instrumentos Musicales (MIM). Pero no te dejes engañar por su imponente fachada: tras esa estructura Art Nouveau no solo se conserva una de las colecciones organológicas más importantes del planeta con más de 1.200 piezas expuestas, sino un verdadero mapa de anécdotas, invenciones extravagantes y vínculos especiales con la historia musical de Bélgica y el mundo.
A finales del siglo XIX, Bruselas era una capital imperial dominada por la simetría y la frialdad de la arquitectura neoclásica. Fue en 1899 cuando el arquitecto belga Paul Saintenoy levantó los grandes almacenes de moda británica Old England cuando la sociedad de Bruselas quedó sorprendida.
Revolución de hierro y cristal: Saintenoy utilizó hierro forjado lacado en negro y vidrios gigantescos para permitir la entrada masiva de luz natural. En su época fue considerado un atrevimiento futurista.
Detalles ocultos en la fachada: Si te detienes en la acera de enfrente, verás que la fachada está repleta de formas florales y estilizadas mariposas de metal. En la parte superior, presidiendo la bahía, aún resplandece en letras tipográficas doradas el rótulo original: Old England.
El ascensor que viajó en el tiempo: Una vez dentro del museo, una de las mayores joyas que acompaña a los instrumentos es su ascensor original de 1900. Con su reja de hierro forjado y mecanismo visto, sigue funcionando y transportando a los visitantes en un viaje temporal de un siglo de antigüedad.
Es imposible entender la riqueza del MIM sin mencionar a la figura más influyente de la organología belga: Adolphe Sax. Nacido en Dinant pero formado musical y artísticamente en Bruselas. Sax no solo revolucionó la música de viento inventando el saxofón en la década de 1840 sino que su propia vida parece una novela de aventuras.
El genio de las mil invenciones: además del saxofón, creó la familia de los saxhorns, saxtrombas y saxtubas. El MIM alberga la mayor colección pública del mundo de instrumentos fabricados por la familia Sax, incluyendo alrededor de 125 piezas únicas.
La joya de la corona del MIM: en el museo se exhibe el saxofón barítono más antiguo que se conserva en el mundo, fabricado en 1846 en su taller tras obtener la patente oficial.
Una curiosidad histórica: La obsesión de las bandas militares y grandes compositores como Héctor Berlioz por las invenciones de Sax le valió la envidia de los fabricantes parisinos, quienes lo llevaron a juicio en múltiples ocasiones intentando invalidar sus patentes. Aunque se arruinó tres veces, su instrumento acabó cambiando la historia de la música e inspirando el nacimiento del jazz.
Recorrer las cuatro plantas de exposición del MIM es una experiencia inmersiva gracias a su célebre sistema de audioguía interactiva. Al colocarte los cascos y caminar sobre las señales marcadas en el suelo, el sensor de infrarrojos detecta tu posición y reproduce el sonido exacto del instrumento que tienes frente a ti.
Aquí los instrumentos cobran vida sin necesidad de un músico. Verás autómatas sonoros, gramófonos de manivela, cajas de música mecánicas y los legendarios organillos de calle bruselenses que animaban las plazas belgas a principios del siglo XX.
En esta planta convergen las culturas del mundo:
Tradición celta y tribal: desde gaitas escocesas hasta imponentes tambores de llamadas africanas.
Instrumentos de rituales: destacan las flautas y trompas esculpidas en hueso humano o animal utilizadas en los ritos sagrados del Tíbet.
Centrada en instrumentos de cuerda y percusión (arpas, pianolas, violines e icónicos teclados históricos).
El taller del luthier: uno de los puntos más fascinantes es la recreación exacta de un taller tradicional de luthier. En él se observan moldes de madera, finas herramientas de corte, colas naturales y barnices, permitiendo comprender la física y artesanía tras la fabricación de un violín o un piano de cola.
Reservado para muestras dinámicas sobre corrientes de vanguardia, colecciones étnicas raras o homenajes a grandes maestros de la música belga e internacional.

Para rematar una jornada cultural perfecta, la última planta del edificio reserva la que muchos consideran una de las vistas panorámicas más bonitas y desconocidas de Bruselas.
Ubicado en el ático acristalado de la vieja estructura Art Nouveau, el restaurante del museo cuenta con una terraza exterior desde la que se divisa todo el centro histórico de la capital: desde las agujas góticas del Ayuntamiento en la Grand Place hasta la cúpula del Palacio de Justicia. Lo mejor de todo es que se puede acceder libremente a la zona de mirador para contemplar la vista y tomar un café tranquilamente.
Dirección: Rue Montagne de la Cour / Hofberg 2, 1000, Bruselas.
En tren: Estación Gare Centrale (situada a apenas 200 metros del museo).
Metro: Estaciones Gare Centrale o Parc (Líneas 1 y 5).
Tranvía: Líneas 92 y 93 (Parada Royale).
Autobús: Líneas 27, 38, 71 y 95 (Parada Royale).
En bicicleta: Estación de bicicletas compartidas Villo! n.º 20 situada junto al museo.
Aparcamiento / Movilidad: Para acceder en coche, se recomienda el Parking Congrès-Albertine. Hay dos plazas reservadas para personas con movilidad reducida justo frente a la entrada. (Nota: Bruselas es Zona de Bajas Emisiones - LEZ, por lo que los vehículos con matrícula extranjera deben registrarse obligatoriamente antes de acceder).
| Categoría de Entrada | Precio |
| Tarifa Estándar (Adultos) | 18 € |
| Tarifa Reducida (Mayores de 65 años, grupos de adultos a partir de 15 personas y tarjeta FED+) | 14 € |
| Jóvenes (18 a 25 años), solicitantes de empleo y beneficiarios de renta de integración | 7 € |
| Acceso Gratuito Directo | Niños y adolescentes de 0 a 17 años (incluidos), titulares de la European Disability Card (y su acompañante), profesores belgas con carné activo, periodistas y pases oficiales (museumPASSmusées, Brussels Card, Pass Art Nouveau, carné ICOM) |
| Entrada Libre General | El primer miércoles de cada mes a partir de las 13:00 h. |
(La guía multimedia/audioguía está incluida con el precio de la entrada).
De martes a viernes: 09:30 h – 17:00 h.
Sábados, domingos y festivos: 10:00 h – 17:00 h.
Días de Cierre: Todos los lunes, 1 de enero, 1 de mayo, 1 y 11 de noviembre, y 25 de diciembre. (Los días 24 y 31 de diciembre el museo cierra anticipadamente a las 15:00 h).
Cierre de Taquillas y Galerías: La venta de entradas finaliza a las 16:00 h (última entrada con ticket a las 16:15 h). El desalojo gradual de las salas comienza a las 16:45 h.
Accesibilidad e Instalaciones: El recinto es totalmente accesible para personas con movilidad reducida (rampa de entrada, ascensores adaptados, baños acondicionados y sillas plegables de cortesía en recepción). Dispone de taquillas para pertenencias; los bolsos grandes, mochilas y paraguas deben dejarse en el vestuario.