
Aquisgrán en familia entre historia, literatura, música y rincones con encanto, siguiendo incluso las huellas de Finis Mundi y Carlomagno.
Este verano visitamos Aquisgrán (Aachen), una pequeña ciudad alemana desconocida para muchos —también para nosotros— hasta que leímos Finis Mundi, de Laura Gallego.
Después llegó una excursión escolar para conocer su historia, pues Aquisgrán fue escenario de coronaciones reales durante siglos. Descubrimos su impresionante catedral, la tumba y el trono de Carlomagno y su estrecha vinculación con Carlos V de Alemania (Carlos I de España), coronado rey de Romanos en Aquisgrán en 1520.
Una vez más, los libros nos llevan de viaje.
En Finis Mundi, de Laura Gallego, Michel y Mattius llegan a Aquisgrán buscando uno de los tres Ejes del Tiempo, concretamente el Eje del Presente.
La búsqueda los conduce hasta la tumba de Carlomagno, en la catedral de Aquisgrán. Ese vínculo entre la novela y la historia real de la ciudad es precisamente uno de los atractivos de visitar Aquisgrán después de leer el libro.
Aquisgrán resultó ser una de esas pequeñas ciudades que reúnen muchas de las cosas que nos gustan al viajar en familia: historia, libros, música y rincones con encanto. Y esta vez, además, llegamos hasta ella siguiendo las huellas de Finis Mundi y Carlomagno.
1. Plaza del Mercado (Marktplatz): en verano, con juegos y arenero para los niños.
2. Catedral de Aquisgrán: imprescindible y muy vinculada a la historia de Carlomagno.Trono y tumba de Carlomagno: conviene reservar la visita con antelación.
3. Fuente de las Marionetas (Puppenbrunnen): una fuente muy divertida, con figuras articuladas que los niños pueden mover.
4. Elisenbrunnen y las aguas termales: acercarse a conocer y oler las famosas aguas sulfurosas de Aquisgrán.
5. Paseo por el casco histórico.
Para comer en Aquisgrán elegimos Aachener Brauhaus, una cervecería tradicional alemana situada en pleno centro de la ciudad. Un lugar acogedor y familiar donde probar algunos platos típicos de la gastronomía alemana y hacer una parada perfecta después de recorrer la catedral y el casco histórico.
En verano, Aquisgrán se llena de música, con conciertos gratuitos al aire libre en distintos puntos del centro histórico. La Plaza del Mercado (Marktplatz), frente al Ayuntamiento, se convierte en uno de los principales escenarios, una estupenda oportunidad para disfrutar de la música mientras se recorre la ciudad.
También merece la pena consultar la programación del Conservatorio de Aquisgrán (Hochschule für Musik und Tanz Köln, sede de Aachen), situado frente al Teatro. A lo largo del curso organiza numerosos conciertos y recitales de estudiantes, muchos de ellos gratuitos.
Aquisgrán y Finis Mundi
Para los lectores de Finis Mundi, de Laura Gallego, visitar Aquisgrán tiene un atractivo especial. La ciudad y la figura de Carlomagno forman parte del universo histórico en el que se desarrolla la novela, ambientada en la Europa del año 997. Sus protagonistas, Michel, Mattius y Lucía, recorren la Europa medieval en busca de los tres Ejes del Tiempo —Pasado, Presente y Futuro—, que deben reunir antes del año 1000 para evitar el fin del mundo. Aquisgrán es una de las etapas de esa búsqueda, vinculada a Carlomagno y su tumba, así que recorrer la Catedral después de leer la novela permite conectar literatura, historia y lugares reales.
La zona de Kleinmarschierstraße es muy agradable para pasear y curiosear por las pequeñas tiendas del casco histórico, con comercios de decoración, regalos y propuestas originales.
Nos gustó especialmente mysa LEBEN WOHNEN, una preciosa tienda de juguetes, decoración y regalos situada muy cerca de la catedral, en Jesuitenstraße 2, esquina con Kleinmarschierstraße.
Bruselas → Lovaina → Aquisgrán → Colonia → Phantasialand
Desde Bruselas, Lovaina está a unos 30 minutos; de Lovaina a Aquisgrán, alrededor de 1 h 30 min en coche; de Aquisgrán a Colonia, aproximadamente 1 hora; y Phantasialand, en Brühl, está a unos 30 minutos de Colonia.