
Un libro ilustrado fascinante, lleno de curiosidades e historias entrelazadas, que demuestra cómo un acontecimiento extraordinario fue capaz de cambiar el rumbo de la historia, la ciencia, la literatura y la música.
El libro ilustrado “El año sin verano” de Cristina Sarda es un libro para leer bien despierto que empieza así:
Hay años interesantes años, en los que suceden cosas extraordinarias en algunos se acumulan hechos trascendentales, coincidencias fabulosas que cambian el rumbo de la historia.
1816 fue uno de esos años. Nadie podía imaginar que estaba a punto de suceder asombrosas consecuencias que iba desencadenar.
1816 fue un año sin verano.
Entre el misterio y el deseo de saber más, el lector avanza descubriendo que, asombrosamente, todo tiene un porqué en aquel extraordinario año de 1816. Es un libro para leer bien despierto. No es de esos que se leen distraídamente o mientras uno bosteza; al contrario, exige atención porque cada página está llena de curiosidades, personajes y conexiones inesperadas.
Cristina Sardà vuelve a realizar un trabajo excepcional, como ya hizo en La vaca, el médico y el hijo del jardinero. Una vez más, demuestra su capacidad para convertir hechos históricos y científicos complejos en una aventura apasionante, apoyándose en unas ilustraciones cuidadas y llenas de detalles que enriquecen la lectura.
De todas las historias interconectadas e inesperadas que recoge el libro, hay tres que nos han fascinado especialmente. La primera es el verano que pasaron en Suiza la joven Mary Shelley y sus amigos, una reunión de la que nacería Frankenstein y que inevitablemente nos ha recordado a uno de nuestros libros favoritos sobre cómo Mary Shelley escribió esta obra inmortal Mary, que escribió Frankenstein. La segunda es la explicación del fenómeno pliniano, que nos permite recuperar las figuras de Plinio el Viejo y Plinio el Joven y comprender el origen de este término relacionado con las grandes erupciones volcánicas. Y la tercera es descubrir cómo surgió una de las canciones más universales y queridas: Noche de paz.
Pero estos son solo tres ejemplos. El libro está lleno de pequeñas historias muy bien hiladas, que se entrelazan y que convierten su lectura en una auténtica delicia. Ciencia, literatura, música, historia y naturaleza se dan la mano para mostrarnos cómo un acontecimiento natural fue capaz de cambiar el mundo e inspirar algunas de las creaciones culturales más importantes de nuestra historia.
El año sin verano es un libro magníficamente documentado por Cristina Sardà, que despierta la curiosidad, invita a seguir investigando y demuestra que la realidad puede ser tan extraordinaria como la mejor de las novelas de ficción. Gracias profe.
#BibliotecaInfanmusic
El año sin verano es un libro ilustrado con clara vocación didáctica y, al mismo tiempo, un crisol de acontecimientos históricos que han devenido en hitos de la cultura universal.
Vertebrado en torno a la erupción del volcán Tambora, en 1816 —catástrofe natural que tuvo importantísimas consecuencias climatológicas a nivel mundial—, El año sin verano establece una extensa red de conexiones con personajes históricos—de Plinio el Joven y Plinio el Viejo a Schubert y Goethe, de William Turner y Munch a lord Byron y Mary W. Shelley—, con la ciencia y sus avances —la invención de la bicicleta, el galvanismo y la electricidad, el vulcanismo, la arqueología, la descripción del daltonismo—, con los mitos antiguos y modernos —los panteones de los dioses griegos y romanos, los vampiros, el monstruo de Frankenstein— e incluso con el más inmortal de los villancicos: «Noche de paz».
Una clase magistral. Un mapa del tesoro.
Autora ilustradora: Cristina Sardà
Editorial: Fulgencio Pimentel e hijos
Fecha publicación: mayo 2026
N páginas: 80
Precio: 19,50 euros
Edad recomendada: a partir de 10 años
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